En el marco del año jubilar por el octavo centenario de la muerte de San Francisco de Asís, la Rectoría homónima fue el escenario de una emotiva y solemne Eucaristía el pasado sábado 20 de junio. Durante la celebración, presidida por Monseñor Juan de Dios Peña Rojas, Obispo de la Diócesis de El Vigía – San Carlos del Zulia, 4 jóvenes seminaristas dieron pasos cruciales en su camino hacia el orden sacerdotal.
En la ceremonia litúrgica, se confirieron los siguientes ministerios e institutos formativos: Admisión a las Sagradas Órdenes: Seminarista José Torres. Ministerio del Lectorado: Seminarista Manuel Parra. Ministerio del Acolitado: Seminaristas Kelvin Silguero y Alex Rodríguez.
Monseñor Juan de Dios Peña expresó su profunda alegría al ver cómo estos cuatro jóvenes deciden libremente entregar su vida a Dios y al servicio del pueblo, un testimonio de valentía en tiempos complejos.
Durante una homilía profundamente pastoral y reflexiva, el Obispo no esquivó la mirada frente a las duras realidades que ha afrontado el país en los últimos tiempos. Recordó con dolor episodios como la crisis política y social expresada en las protestas, la escasez crónica de alimentos y combustibles, y la migración masiva que ha despojado a la región de personal intelectualmente capacitado y de valiosos servidores de la Iglesia local. Asimismo, rememoró el impacto del gran apagón nacional y los estragos de la pandemia del COVID-19, que confinó a la población por casi dos años y cobró la vida de numerosos laicos comprometidos.
“Todo este escenario ha generado, de manera colateral, una preocupante escasez de vocaciones sacerdotales y religiosas”, advirtió el prelado.
Monseñor Peña Rojas también manifestó su viva preocupación por el futuro inmediato de la nación, basándose en la labor humanitaria que realiza la Iglesia a través de Cáritas. Señaló que las cifras de desnutrición infantil son alarmantes y palpables en las comunidades.
Ante este panorama, el Obispo exhortó a los nuevos ministros y al clero presente a no apartarse de la realidad del pueblo: los invitó a seguir encarnados en la vida de los feligreses, a caminar junto a ellos en sus vicisitudes, y a refugiarse y confiar plenamente en Dios.
Pese al diagnóstico adverso, el Monseñor afirmó que la Iglesia local se llena de alegría al constatar que la sede eclesial aún cuenta con un número importante de jóvenes en formación y un clero numeroso.
Esta fortaleza espiritual abre las puertas para que, en un futuro no muy lejano, la Diócesis de El Vigía – San Carlos del Zulia pueda cumplir con el diezmo misionero (el servicio pastoral de sacerdotes en diócesis o comunidades necesitadas). Monseñor enfatizó que, antes de enviar misioneros fuera de nuestras fronteras, este diezmo bien podría cumplirse dentro de Venezuela, apoyando a aquellas regiones y diócesis que hoy sufren por la carencia de seminaristas y presbíteros.
Al cierre de la celebración, el Obispo instó a toda la feligresía a no dejar de orar por las vocaciones, recordando el mandato evangélico de que «la mies es mucha y los obreros pocos», por lo que exhortó a pedir incansablemente al Dueño de la mies que envíe trabajadores conforme a su divino corazón.