Concatedral San Carlos Borromeo
General
Historia
El 31 de octubre de 1954 marcó un hito significativo en la historia de la parroquia San Carlos Borromeo, ubicada en el entonces Distrito Colón, cuando llegaron al Aeropuerto de Santa Bárbara de Zulia los primeros sacerdotes de la Orden de los Carmelitas, provenientes de la Provincia de Bética y Andalucía, España. Esta llegada fue posible gracias a las gestiones del padre Gonzalo Sarcos Díaz, quien, mediante una carta fechada el 27 de noviembre de 1953, se dirigió al padre Hilarión Sánchez, superior del convento del Carmen en Zaragoza, expresando su deseo de establecer una comunidad religiosa en la región y construir un colegio con fundamentos religiosos.
Los sacerdotes que llegaron a esta tierra fueron Manuel Bautista Muñoz López, José Vioque, Daniel Redondo, Isidro Maya, Bernardo Pozo, Eduardo Abril Mateos, Sebastián Meza, José Cisneros y Francisco Guzmán Ruiz. El padre Manuel Bautista Muñoz se convirtió en el último sacerdote de la orden Carmelita en la parroquia.
Con el tiempo, la parroquia experimentó cambios significativos, especialmente tras la erección canónica de la Diócesis de El Vigía – San Carlos del Zulia y la designación de la Concatedral San Borromeo. A lo largo de los años, varios sacerdotes de la Arquidiócesis de Maracaibo han servido en la parroquia, incluyendo al padre John González (1995-1996), padre Guillermo Sánchez (1996-2008), padre Antonio Rojas (2008-2009), padre Leodany Erazo (2009-2011) y, desde 2011, el padre Marcos Molina.
En octubre de 2024, la Concatedral San Carlos Borromeo fue objeto de una restauración significativa a través de la Fundación de Restauraciones de Patrimonios Culturales «Centro Rafael Urdaneta», con sede en Maracaibo. La restauración incluyó la rehabilitación de la fachada, el techo, los laterales, los pisos, las puertas, las ventanas, los pilares y la iluminación interna y externa. Un elemento emblemático, la cruz de la cúpula, que había estado sin iluminar durante décadas, también fue restaurado. Además, la protección perimetral de la casa parroquial y el área lateral donde se encuentra la gruta de la Virgen María fueron rehabilitados, contribuyendo a la recuperación del entorno.
Hoy, la Concatedral San Carlos Borromeo agradece a la gobernación del Estado Zulia por su compromiso en recuperar estos espacios, que son un legado cultural y espiritual para la comunidad y un lugar de disfrute para sus habitantes. La historia de esta parroquia es un testimonio de la fe y el esfuerzo de sus sacerdotes y la comunidad, que han trabajado juntos para preservar y enriquecer su patrimonio.
