Nuestra Señora del Carmen
General
Historia
El 11 de septiembre de 1977 se producía la erección de la parroquia eclesiástica Nuestra Señora del Carmen, ubicada en la urbanización Buenos Aires de la parroquia Presidente Betancourt del municipio Alberto Adriani. En este acontecimiento se destaca la presencia del Arzobispo Ángel Pérez Cisneros, Obispo de la Arquidiócesis de Mérida, en El Vigía, quien de esta manera realiza por tercera vez visita pastoral a la ciudad de El Vigía, dado que había estado anteriormente el 5 de junio de 1970 y el 19 de octubre de 1976.
En el Libro de Gobierno de la Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, aparece el decreto de creación de la referida parroquia, la cual se transcribe totalmente a continuación:
Ángel Pérez Cisneros
Arzobispo Metropolitano de Mérida
Al Venerable Capitulo Metropolitano
Al Consejo Presbiteral
A nuestro Presbiterio
A todo el Pueblo de Dios que mora en El Vigía
Salud y bendición en El Señor
Considerando: Que la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en El Vigía, ha experimentado un extraordinario crecimiento de la fecha de su erección canónica en 1959 hasta nuestros días.
Considerando: Que este crecimiento ha suscitado como lógica consecuencia graves problemas sociológicos y morales que reclaman especialísima dedicación pastoral por parte del sacerdote, habida cuenta de su innegable influencia en el normal desarrollo de la vida sobrenatural de los fieles.
Considerando: Que el cuidado pastoral de la actual parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en El Vigía, resulta por las razones indicadas sumamente oneroso para el párroco, no obstante su incansable labor pastoral y su infatigable celo apostólico que lo hacen meritísimo a los ojos de la iglesia.
Considerando: Que se reconoce como necesidad urgente la creación de por lo menos una nueva parroquia en El Vigía, desmembrando su demarcación de la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Considerando: Que es gravísima obligación nuestra promover lo más conducente para el progreso sobrenatural y elevación humana de la porción de la iglesia confiada a nuestros cuidados pastorales.
Decretamos:
Primero: Erigir como de hecho erigimos en El Vigía, una nueva parroquia que se denominará de Nuestra Señora del Carmen, desmembrada de la actual parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Segundo: Fijar los límites de la nueva parroquia de la siguiente manera:
Norte: vía Panamericana. Sur: Montañas Coromoto, asentamientos
campesinos de los municipios de Mora y Zea. Este: Límites del municipio
Zerpa. Oeste: Río Escalante con su intersección con la Panamericana.
Este nuestro decreto será leído en las parroquias de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y Nuestra Señora del Carmen, el día mismo de la erección de ésta última, asentado en Libro de Gobierno de ambas parroquias, publicado en el diario Arquidiocesano El Vigilante y transmitido por Radio Occidente de Tovar.
Dado, firmado y sellado y refrendado en el Palacio Arzobispal de Mérida, a los once días del mes de septiembre de 1977.
Ángel Pérez Cisneros
Arzobispo Metropolitano de Mérida
Resulta necesario destacar que en el Libro de Gobierno de la Iglesia de Nuestra señora del Perpetuo Socorro, hay una explicación en forma de crónica firmada por el presbítero J. Mora Méndez, en el cual expresa las vicisitudes que la naciente parroquia tuvo que enfrentar para consolidar la construcción del templo, aun cuando esta tuvo presidida por una labor de motivación del sector núcleo de la parroquia: la urbanización Buenos Aires, (señalada en el mapa urbano de la Oficina de Planificación de ese entonces, como Barrio Sesquicentenario), antiguo sector El Caraño, como se denominó originalmente.
Dentro de las dificultades, recalca la confrontación que hubo por los terrenos de la nueva parroquia, entre la iglesia y el entonces presidente del Concejo Municipal, el doctor Clobaldo Salcedo Díaz, escribe así la referida discordancia “…Hubo que rescatar de las uñas del gnóstico y sectario presidente del Concejo Municipal para entonces todo poderoso, el terreno de la capilla y en donde el señor arzobispo bendijo la primera piedra del futuro templo parroquial…”
Destacaba el presbítero Mora Méndez, el mal uso de los recursos recibidos para la construcción del templo, por los dos primeros sacerdotes que la regentaron inicialmente, expresados en 17.000 bolívares aportados por la Junta Pro templo y Bs. 300.000, entregados por el entonces presidente de la República Carlos Andrés Pérez “…en gratitud al recibimiento y servicios que le brindará el sacerdote colombiano que regentaba dicha parroquia para la fecha”.
Aclaraba en el referido documento que el plan que se tenía en cuanto a la edificación del templo, es “…que fuera un templo sencillo y apropiado de líneas modernas y materiales económicos que en breve plazo pudiera ser utilizado para el culto” en oposición a una propuesta que hablaba de construir una Basílica del Sur del Lago y que él consideraba como el producto de “… mentes ilusas y con fines corruptos”. Por supuesto que el criterio expresado por el sacerdote y apoyado por las autoridades eclesiásticas fue el que prevaleció y luego de superar las dificultades iniciales, el 7 de octubre de 1981, Monseñor Miguel Antonio Salas, inauguró la Capilla y la Casa Cural, en cuya construcción jugó un papel de primer orden el presbítero Ricardo Murillo Bueno.
Cuarenta y ocho años después la parroquia se ha consolidado y de sus espacios geográficos originarios surgió una nueva parroquia como lo es Nuestra Señora de Fátima de las Cumbres (1985). Su conducción actual está en manos del presbítero Antonio Rojas, pero hay que destacar en esta responsabilidad entre otros a: Ricardo Murillo Bueno, Leonardo Mendoza, Marcos Molina y por supuesto Víctor Hugo Basabe, quien en la actualidad es el Obispo de la Diócesis de San Felipe. Igualmente hay que destacar el avance en el campo de la formación de vocaciones sacerdotales al haberse ordenado de su seno dos jóvenes sacerdotes: Cecilio Vergara y Rafael Rivas.
