San Isidro Labrador
General
Historia
La parroquia San Isidro Labrador de Arapuey, fue erigida canónicamente el 18 de diciembre de 1963 por el entonces excelentísimo Monseñor Acacio Chacón, Arzobispo de Mérida, quien consultando el venerable capitulo metropolitano y conforme al canon 1428 del antiguo código de Derecho Canónico de 1971 y considerando el difícil acceso a la iglesia parroquial teniendo conocimiento de la entonces capilla de Arapuey, emite el decreto de erección constituyendo parroquia eclesiástica a todo lo que constituye el municipio Julio Cesar Salas del Distrito Miranda.
Entre los elementos que podemos destacar es que, en esta comunidad, debió haber una actividad pastoral muy bien encaminada, pues ele templo parroquial dedicado a San Isidro Labrador ya estaba en construcción, aunque fue soló hasta 1970 cuando se creó la junta de ciudadanos para la construcción del templo cuya mesa directiva quedó conformada así: Eduardo Bravo como Presidente, Gonzalo Méndez como Vicepresidente, Ester Moreno de Espinoza como Secretaria y Honorato Uzcátegui como Tesorero.
La sociedad de San Isidro Labrador a cuyo Santo esta dedicado el templo se había fundado dos años antes de ser creada la parroquia el 14 de mayo de 1961 por el Pbro. Humberto Mora Méndez y la junta directiva quedó conformada así: Nicolás Briceño como presidente, Enrique Matheus como vicepresidente, Julio Antoni Pérez como tesorero y Ramón Darío Morante como secretario.
Treinta años después de la erección canónica de dicha parroquia, específicamente el 07 de julio de 1994, el Papa Juan Pablo II, da origen a la nueva Diócesis de El Vigía – San Carlos del Zulia, con territorios de la Arquidiócesis de Mérida, de la Arquidiócesis de Maracaibo y de la Diócesis de Cabimas respectivamente. A partir de ese momento la parroquia San Isidro Labrador pasó a jugar un papel muy importante pues perteneciendo a los pueblos de Norte del estado Mérida, ubicado al margen de la Carretera Panamericana, en el limité con el estado Trujillo, es la primera de la Diócesis de El Vigía – San Carlos del Zulia.
Reseña Histórica de la Parroquia San Isidro Labrador de Arapuey
La erección canónica de la Parroquia San Isidro Labrador de Arapuey, un hito significativo en la historia religiosa y social de la región, tuvo lugar el 18 de diciembre de 1963. Este acto formal fue promulgado por el entonces excelentísimo Monseñor Acacio Chacón, Arzobispo de Mérida. Su decisión, tomada tras consultar al venerable cabildo metropolitano y en concordancia con el canon 1428 del antiguo Código de Derecho Canónico de 1917, reflejó una comprensión de las necesidades pastorales de la comunidad. La dificultad de acceso a la iglesia parroquial existente, sumada al conocimiento de la ya establecida capilla de Arapuey, fueron factores determinantes para la emisión del decreto. Este decreto no solo constituyó formalmente la parroquia eclesiástica, sino que también delimitó su jurisdicción, abarcando la totalidad del entonces municipio Julio Cesar Salas del Distrito Miranda.
La existencia de un templo parroquial dedicado a San Isidro Labrador en proceso de construcción al momento de la erección canónica sugiere una dinámica actividad pastoral preexistente y un fuerte compromiso de la comunidad con su fe. No obstante, la formalización de los esfuerzos para la culminación de este importante proyecto se concretó hasta 1970, con la creación de una junta de ciudadanos pro-construcción del templo. Esta mesa directiva, integrada por Eduardo Bravo como Presidente, Gonzalo Méndez como Vicepresidente, Ester Moreno de Espinoza como Secretaria y Honorato Uzcátegui como Tesorero, lideró las iniciativas para hacer realidad el espacio de culto.
Un antecedente relevante a la creación de la parroquia fue la fundación, dos años antes, el 14 de mayo de 1961, de la sociedad de San Isidro Labrador. Esta organización laical, dedicada al santo patrono, fue impulsada por el Presbítero Humberto Mora Méndez. Su primera junta directiva estuvo conformada por Nicolás Briceño como presidente, Enrique Matheus como vicepresidente, Julio Antoni Pérez como tesorero y Ramón Darío Morante como secretario, evidenciando un arraigado fervor religioso y una capacidad de organización comunitaria.
Tres décadas después de su erección canónica, la parroquia San Isidro Labrador experimentó un cambio trascendental en su adscripción eclesiástica. El 7 de julio de 1994, el Papa Juan Pablo II elevó la región a la categoría de diócesis, creando la Diócesis de El Vigía – San Carlos del Zulia. Este nuevo ordenamiento territorial eclesiástico se configuró a partir de territorios segregados de la Arquidiócesis de Mérida, la Arquidiócesis de Maracaibo y la Diócesis de Cabimas. A partir de este momento, la parroquia San Isidro Labrador adquirió una significación particular dentro de la nueva diócesis. Su ubicación estratégica en el extremo norte del estado Mérida, al margen de la Carretera Panamericana y en la frontera con el estado Trujillo, la convirtió en la primera parroquia de la Diócesis de El Vigía – San Carlos del Zulia, marcando un nuevo capítulo en su historia y en la organización eclesiástica de la región.
